� El consumo de carne vacuna en Argentina registra mínimos históricos, cayendo por debajo de los 50 kilos anuales por habitante. Ante la pérdida de poder adquisitivo, el mercado busca variantes para suplir la proteína animal con opciones más económicas y regionales. El escenario actual obliga a reconfigurar la dieta tradicional del país hacia nuevos horizontes productivos.🫏 En la provincia de Chubut, un productor local comenzó la venta de carne de burro en carnicerías de Trelew a un precio de 7.500 pesos por kilo. El emprendedor destaca que el producto es nutritivo, tierno y posee un sabor muy parecido al bovino. La iniciativa incluye degustaciones públicas para romper barreras culturales y establecer una nueva cadena comercial en la región.�
� Por su parte, el INTA y productores de Santa Cruz impulsan la carne de guanaco como una alternativa sustentable y magra. Esta opción se presenta en cortes envasados al vacío y busca posicionarse en el mercado familiar ante la necesidad de opciones accesibles. La tendencia marca un cambio inédito en los hábitos de consumo impulsado por la realidad económica del sector.S
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