🐔 El pollo desplazó a la carne vacuna y se convirtió por primera vez en la opción principal de las familias argentinas. Entre agosto de 2025 y julio de 2026, el consumo anual de carne aviar trepó a 47 kilos por habitante, dejando atrás los 46,7 kilos de la carne vacuna.
El inédito cambio de hábitos responde directamente al encarecimiento de los cortes tradicionales y a una fuerte brecha de precios en las góndolas: actualmente, un kilo de carne vacuna equivale en la billetera a 3,6 kilos de pollo entero. Frente a la caída del poder adquisitivo, los consumidores reconfiguraron su dieta diaria y buscaron alternativas más económicas para proteger el presupuesto doméstico.

