El Gobierno confirmó un incremento en los haberes jubilatorios para el mes de febrero que, frente a la suba de precios actual, resulta casi imperceptible para el bolsillo.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) aplicó el ajuste por inflación basado en el dato de diciembre, que fue del 2,8%. Con este porcentaje, la jubilación mínima pasó de los 426.463 pesos (contando el bono anterior) a un total de 438.403 pesos. Esto significa que el aumento real que verán los jubilados en mano es de apenas 11.940 pesos, una cifra que hoy en día se gasta en una compra rápida de almacén.
