La Fiscalía de España cerró la investigación contra el cantante por presuntos abusos sexuales, argumentando que los hechos ocurrieron fuera de su territorio y que no existe un vínculo legal para juzgarlo.
La justicia española decidió soltarle la mano a la causa que investigaba al artista. Según la resolución oficial, «los hechos deben ser perseguidos por los Estados directamente competentes», ya que ahí es donde estarían las pruebas y donde ocurrió todo. En palabras simples: España dice que este lío no pasó en su casa y que ellos no tienen el poder para meterse.
