El Gobierno argentino junto al Tesoro de Estados Unidos gastó una cifra sin precedentes, más de 5.200 millones de dólares, en solo tres semanas para intentar estabilizar la cotización de la moneda estadounidense.
La movida de emergencia buscó calmar los mercados antes de las elecciones del 26 de octubre, donde la incertidumbre política amenaza con descontrolar el tipo de cambio.
Para que lo entiendas de forma simple: Argentina está en un momento en el que todos quieren comprar dólares por miedo a lo que pueda pasar. Cuando mucha gente quiere comprar algo, el precio sube. Para que no subiera tanto, el Gobierno y EE. UU. sacaron muchos dólares al mercado para vender, aumentando la oferta y así bajando (o al menos conteniendo) el precio. Este operativo gigante comenzó el 9 de octubre y fue una mezcla de recursos: 2.200 millones de dólares del Tesoro argentino, 1.200 millones del Banco Central (que son fondos del FMI) y 1.800 millones de dólares que aportó el Tesoro estadounidense. Analistas financieros señalaron que es una de las intervenciones más grandes de los últimos años para defender la moneda.
