El ex de la víctima, también militar, le dio una patada voladora durante la práctica. Fue procesado con prisión preventiva por lesiones triplemente agravadas.
El 4 de abril de 2025, durante un entrenamiento antidisturbios en la base naval de Vicente López, Brisa Páez, marinera voluntaria de 21 años, fue brutalmente agredida por sus superiores. La joven sufrió una patada voladora que la dejó en coma inducido durante dos semanas.
La jueza federal Sandra Arroyo Salgado procesó a seis miembros de la Armada por violencia institucional y de género. El principal acusado, ex pareja de la víctima, fue detenido con prisión preventiva por lesiones triplemente agravadas. Los otros cinco imputados fueron procesados por abuso de autoridad e incumplimiento de deberes, y uno de ellos también por lesiones culposas.
