La última ola de frío polar que golpea a gran parte de Argentina activó las alarmas entre veterinarios: dejaron en evidencia que incluso los perros con pelaje largo pueden sufrir graves consecuencias si se exponen de noche o durante jornadas extremas.
Especialistas en salud animal advirtieron que, por debajo de los 0 °C, los perros expuestos a la intemperie —ya sea en patios, cunas o al aire libre— pueden padecer hipotermia, congelación y afecciones respiratorias severas. Aun estando cubiertos de pelaje, el frío, el viento y la humedad reducen drásticamente su capacidad térmica.
