En mayo 2025, Builder.ai admitió que su IA era “human‑assisted”: pidió que 700 programadores desarrollaran apps manualmente. Créditos fueron frenados y esto derivó en insolvencia judicial.
Builder.ai, antes conocida como Engineer.ai, fue fundada en Londres en 2016 por Sachin Dev Duggal. Se presentó como la solución definitiva para desarrollar apps sin saber programar: una inteligencia artificial llamada “Natasha” que armaba aplicaciones “como pedir una pizza”
. Su modelo atrajo US$ 445 M de inversión en 2023, con el respaldo de Microsoft, SoftBank, el Banco Mundial y el fondo soberano de Catar
En 2019 ya surgieron dudas: el Wall Street Journal señaló que gran parte del trabajo lo realizaban ingenieros en India, bajo el modelo “human-assisted AI”
. Sin embargo, la compañía siguió creciendo. Fue valuada en US$ 1.500 M y presentó cifras de ingresos de US$ 220 M para 2024
