En Santa Fe, una mujer evitó un abuso sexual al calmar al agresor con diálogo, comida y Netflix.
En la madrugada del lunes, una mujer de 55 años en Santa Fe vivió una experiencia aterradora cuando un ladrón de 26 años irrumpió en su hogar tras escapar de otro robo. Al despertarse, lo encontró en su habitación, y él intentó abusarla.
La víctima mantuvo la calma y le dijo: «No me violes, puedo ser tu madre». El agresor dudó, y ella aprovechó para entablar una conversación, donde él confesó que robaba porque no tenía trabajo y su madre tenía leucemia.
La mujer le ofreció café, pan con queso y cigarrillos. Incluso le puso una serie en Netflix para que se calmara. Mientras él se dormía, ella alertó a sus vecinos a través de un grupo de WhatsApp.
