El hecho ocurrió en un restaurante de El Calafate, Santa Cruz. Benito Galarza, un hombre mayor de edad, pidió comida con la promesa de pagar más tarde. Ante la negativa del encargado, se retiró sin discutir.
El martes por la noche, en la ciudad de El Calafate, provincia de Santa Cruz, se registró un insólito intento de robo en un restaurante local. Benito Galarza, un hombre mayor de edad, solicitó comida con la promesa de pagar más tarde. Ante la negativa del encargado, se retiró sin discutir.
Minutos después, alrededor de las 20 horas, Galarza regresó al establecimiento armado con una escopeta. Ingresó al local pateando la puerta y amenazó a los empleados. Según testigos, el agresor gritó e intentó cargar el arma, pero se le cayeron las balas. Al colocar los cartuchos, la escopeta se trabó. Galarza decidió lanzar las balas a mano e incluso arrojó un banco a uno de los trabajadores antes de huir del lugar.
La policía lo detuvo al día siguiente en su domicilio. Durante el allanamiento encontraron fundas de chalecos antibalas, una tonfa y otros elementos que ahora forman parte de la causa. «El arma no llegó a dispararse por una falla mecánica», informó una fuente del caso. Galarza quedó a disposición de la Justicia.
