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La primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, ha renunciado a su cargo en medio de grandes protestas en todo el país. Estas manifestaciones, que comenzaron con estudiantes protestando, se volvieron muy violentas, resultando en la muerte de alrededor de 300 personas. Esto generó una crisis que se desbordó en las calles y en la política del país.

Hasina, quien tiene 76 años, había comenzado su cuarto mandato consecutivo como primera ministra en enero, después de que su partido, la Liga Awami de Bangladesh, ganara con mayoría en las elecciones. Sin embargo, el descontento social creció rápidamente, cuestionando su liderazgo y poniendo al gobierno bajo presión.

Ante el aumento de las protestas y la violencia en Daca y otras ciudades, Hasina decidió dejar el cargo. El lunes, junto a su hermana menor Sheikh Rehana, dejó Bangladesh en un helicóptero militar, volando hacia Bengala Occidental en India, según reportó el medio local Prothom Alo.

La noticia de su renuncia se difundió rápidamente y provocó una reacción masiva del pueblo. Miles de personas se juntaron frente a la residencia oficial de Hasina en Daca. Imágenes del canal Channel 24 de Bangladesh mostraron a muchas personas entrando al edificio, llevándose muebles y otros objetos, como si fuera una celebración por su salida. Los manifestantes saludaban a las cámaras, con los brazos levantados, reflejando el sentimiento de victoria después de meses de protestas y violencia.

La renuncia de Sheikh Hasina significa un cambio importante en la política de Bangladesh, dejando al país en un estado de incertidumbre. Ahora, el país se enfrenta al desafío de encontrar un nuevo liderazgo que pueda estabilizar la situación y llevar a la nación hacia adelante. El futuro es incierto y la tensión sigue siendo alta en Bangladesh.