La Unión Europea aprobó una normativa que prohíbe el uso de envases monodosis para condimentos en todo el sector gastronómico para frenar la contaminación.
La medida entró en vigencia bajo el Reglamento de Envases y Residuos de Envases (PPWR) y afectará a los establecimientos de los 27 países miembros del bloque. Desde el 12 de agosto de 2.026, los restaurantes, bares y hoteles ya no pudieron entregar pequeños sobres de plástico o papel con salsas, aceites, sal o azúcar. El objetivo central de la reforma es eliminar los envoltorios que se descartan de forma inmediata después de ser utilizados una sola vez.
