Delincuentes informáticos suplantaron la identidad de asesores bancarios y gestionaron préstamos a nombre de la víctima. La justicia investiga la ruta del dinero.
La tranquilidad de la localidad de Catuna se vio alterada tras conocerse un grave episodio de inseguridad virtual. Una mujer de 29 años denunció haber sido víctima de una estafa que supera los 6.000.000 de pesos, luego de recibir comunicaciones de sujetos que fingieron ser representantes de instituciones de crédito.
El hecho ocurrió bajo la modalidad de ingeniería social. Los estafadores contactaron a la joven y, con un discurso profesional y persuasivo, obtuvieron las credenciales necesarias para vulnerar su home banking. Según las fuentes policiales, la víctima no advirtió el engaño hasta que notó movimientos extraños y la acreditación de préstamos personales que ella jamás solicitó, los cuales fueron derivados a otras cuentas en cuestión de minutos.
