Un soldado voluntario de 21 años apareció sin vida en un tanque del predio militar de Curuzú Cuatiá, Corrientes, y la autopsia confirmó que se trató de un suicidio.
El joven, identificado como A.R. Miño, era oriundo de La Cruz y estaba de licencia de invierno. Su cuerpo fue hallado el lunes por la tarde en el ex Batallón Logístico tras una alerta de un vecino.
Fuentes de la investigación indicaron que el chico atravesaba una reciente ruptura sentimental y no habría otro personal militar involucrado en el hecho. La noticia generó profundo impacto en el Ejército y en su comunidad de origen.
