El reconocido intérprete español utilizó sus redes sociales para exponer conversaciones privadas que buscaron invalidar los testimonios de quienes lo llevaron ante la justicia.
Julio Iglesias rompió su hermetismo habitual mediante un descargo público en su perfil de Instagram. El cantante publicó diversas capturas de pantalla de la aplicación WhatsApp, asegurando que los mensajes fueron enviados por las propias denunciantes. Según su postura profesional, este material audiovisual demostraría que las acusaciones vertidas sobre su persona son totalmente falsas y carecen de sustento real.
