Este jueves, ante Venezuela, Messi dio un espectáculo: dos goles, ovación y lágrimas en el Monumental. Sabía que podía ser su último partido oficial en Argentina, y se lo bancó con la mirada clara de quien va sabiendo que algo grande se está terminando.
Después del partido, se sinceró: “Por edad, lo más lógico es que no llegue” al Mundial 2026. Pero dejó la puerta entreabierta: “Estoy ilusionado y con ganas. Voy día a día, partido a partido”, dijo, casi sin aliento y con el pecho cargado de historia.
Hoy hay tango, emoción y futuro en suspenso. No sabemos si Leo estará en Norteamérica el año que viene, pero sí sabemos que su adiós podría ser lejos del Monumental. Compartí este post si sentiste esa misma emoción anoche en la cancha o lo viviste por TV.
