La gente reemplazó agua embotellada por agua de la canilla debido al alto precio: cayó 4 % el volumen vendido en hipermercados en 2024.
Desde 2018 el consumo de agua embotellada en Argentina se viene desplomando: la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas sin Alcohol (Cadibsa) informó que se registró una baja del 20 % en litros vendidos, y sólo en 2024 el volumen en hipermercados cayó 4 %
El fenómeno se debe, en gran parte, a la inflación que golpeó con fuerza el poder adquisitivo: la suba constante en nafta, alimentos y tarifas hizo que muchas familias priorizaran ahorrar, optando por agua de la canilla en lugar de la envasada.
