Descubrieron que menos sueño produce síntomas como impulsividad, agresividad y riesgo de depresión o ADHD. El uso de pantallas antes de dormir empeoró estos efectos.
Un estudio publicado en Brain and Behavior mostró que adolescentes que dormían menos de 7,5 horas por noche presentaron una conectividad cerebral anómala en regiones clave para el autocontrol y la regulación emocional. Esto se tradujo en más impulsividad, agresividad y riesgo de depresión o ADHD.
📵 Además, se comprobó que el uso de pantallas antes de acostarse —el clásico “vamping”— empeoró la calidad del sueño. El análisis incluyó datos de Fitbits y pruebas de resonancia magnética a más de 2.800 adolescentes.
