La medida busca aplicar medicamentos que bajan la libido en delincuentes sexuales. Algunos médicos y especialistas ya expresaron su rechazo ético a esta iniciativa.
El gobierno británico anunció la implementación de un programa de castración química en 20 cárceles de Inglaterra y Gales, dirigido a delincuentes sexuales. La medida busca reducir la reincidencia y aliviar la sobrepoblación carcelaria, que actualmente supera los 87.000 reclusos.
La castración química consiste en la administración de medicamentos que disminuyen la libido y los impulsos sexuales. Estudios citados por las autoridades indican que este tratamiento puede reducir hasta un 60% las posibilidades de reincidir.
