Un estudio reveló que exponerse a pantallas antes de dormir aumenta el riesgo de insomnio en un 60%. Usarlas una hora en la cama reduce el sueño en 24 minutos. Notificaciones, luz y estímulos alteran los ritmos del descanso.
Un estudio publicado en Frontiers in Psychiatry reveló que la exposición a pantallas antes de dormir incrementa el riesgo de insomnio en un 60%. Investigadores en Noruega encuestaron a más de 45.000 adultos jóvenes y concluyeron que el uso de celulares, computadoras y tablets en la cama afecta de forma directa la calidad del sueño.
Los científicos identificaron cuatro razones principales: la luz de las pantallas altera los ritmos circadianos, las notificaciones interrumpen el descanso, el tiempo de pantalla reemplaza el tiempo de sueño y las actividades digitales mantienen al cerebro en estado de alerta. En promedio, quienes usan pantallas una hora antes de dormir duermen 24 minutos menos por noche.

