El 31 de marzo vence el congelamiento de sueldos en el Senado, y los legisladores podrían pasar a cobrar $9 millones. Villarruel se desliga de la decisión y deja expuestos a los senadores en medio de las críticas por los salarios políticos.
El Senado de la Nación volverá a estar en el centro del debate este mes con una decisión clave sobre los salarios de los legisladores. El 31 de marzo vence la resolución firmada en enero por la vicepresidenta Victoria Villarruel, que congeló las dietas de los senadores. Si no se renueva, los sueldos podrían aumentar hasta alcanzar los 9 millones de pesos.
Actualmente, los senadores perciben un salario bruto de más de 7 millones, compuesto por diferentes ítems. De habilitarse la actualización, la cifra se incrementaría significativamente, lo que generaría aún más controversia en un contexto de ajuste económico y crisis social.

