Adrián Cabral, un cabo del Servicio Penitenciario, disparó a su cuñado tras acusarlo de ser amante de su esposa. La víctima perdió una pierna, y el atacante quedó libre tras prometer una fianza que no pagó.
La provincia de Chaco quedó conmocionada tras un violento episodio que involucra a un cabo del Servicio Penitenciario. Adrián Cabral disparó a su cuñado durante una fuerte discusión en la que lo acusó de mantener una relación con su esposa. En el ataque, la víctima sufrió heridas tan graves que los médicos se vieron obligados a amputarle una pierna.
El hecho ocurrió el fin de semana, pero el agresor fue detenido recién al día siguiente en su lugar de trabajo. Sin embargo, lo que más indignó a la comunidad fue que Cabral quedó en libertad luego de comprometerse a pagar una fianza de un millón de pesos, monto que hasta ahora no ha sido abonado.
