La Ley de Etiquetado Frontal en Argentina se adapta a estándares internacionales, pero limita la información sobre nutrientes naturales en los productos. Empresas deberán ajustarse, y los adolescentes quedan protegidos de la publicidad atractiva.
El Gobierno argentino anunció cambios en la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos, vigente desde agosto de 2022. Esta normativa buscaba darles a los consumidores información clara sobre los alimentos que compran, pero ahora ha sufrido modificaciones para alinearse con estándares internacionales.
Con las nuevas disposiciones, las etiquetas frontales se centrarán exclusivamente en informar sobre ingredientes añadidos, como azúcares, sodio y calorías extra, mientras que los nutrientes naturales ya no serán considerados. Esto ha generado polémica entre quienes ven un retroceso en la claridad para los consumidores, al limitar la información disponible sobre los alimentos que consumen.
