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El Congreso aprobó ayer la Ley de Financiamiento Universitario con una mayoría opositora contundente, logrando así blindar el proyecto contra un posible veto presidencial.

Esta ley, que busca garantizar más recursos para las universidades públicas del país, fue impulsada por la oposición tras semanas de movilizaciones y reclamos de la comunidad educativa.

La iniciativa fue aprobada con un resultado casi unánime: los votos a favor sextuplicaron a los negativos, demostrando un fuerte consenso en la necesidad de aumentar el financiamiento para las universidades. El radical Maximiliano Abad fue uno de los que expresó su preocupación sobre el posible veto del presidente Milei, quien ya había manifestado su oposición a la ley. Abad resaltó la desconexión entre el reclamo popular por más recursos para la educación y la postura del gobierno.

Eduardo «Wado» de Pedro también destacó la importancia de la ley, subrayando que el 80% de los docentes universitarios cobraba salarios por debajo de la línea de la pobreza, y que esta normativa venía a corregir el «desastre» en el sistema educativo generado por las políticas del actual gobierno. A pesar de las amenazas de veto, la oposición logró una mayoría lo suficientemente robusta como para blindar la ley y avanzar en una de las demandas más fuertes de la sociedad.